La energía de los símbolos del Tarot puede equilibrar nuestra propia energía y también la energía de nuestro entorno... y este equilibrio se traduce en nuestro cuerpo físico, nuestros procesos mentales y emocionales, nuestras actividades físicas y sociales, y también en nuestro espíritu.
Cada Arcano es una llave para acceder a un aspecto de la energía Divina Universal, y para que dicha energía entre en contacto con nuestro ser y pueda sanarnos.
La manera más común de usar la energía del Tarot de una forma terapéutica es por medio de un proceso se sanación y purificación a partir de una lectura especial, que permite la aplicación de la energía de los Arcanos en nuestro propio cuerpo energético, para que posteriormente aterrice en nuestro cuerpo físico.

